El sexto corto está dirigido por Hong Gi Seon y se llama Una Vida Efímera. Nos cuenta la vida de un hombre cuya madre está gravemente enferma y quiere pedir unos días de permiso para ir a verla, pero en cuanto lo hace, amenazan con echarle y finalmente lo hacen. Sus jefes y superiores le tratan como una basura y ni siquiera le dan una indemnización por el despido, después de tantos años trabajando. Su hermana le presiona para que pida la indemnización, pero él no sabe qué hacer, porque intuye que no le harán caso. Al final su madre se muere y ni siquiera puede ir a verla.
¿Qué decir sobre esta película? Que resulta tan impactante como su primera entrega, dándole una buena patada a los prejuicios sociales del país (no demasiado diferentes de los prejuicios del resto de paises, por supuesto) y sacudiendo los cimientos de una sociedad tan aparentemente perfecta y estructurada. En el primer corto podemos ver la superioridad coreana con respecto a países vecinos como Tailandia (se hace alusión al color de piel oscura como si fuese inferior, y al hecho de que son menos desarrollados). Muhammad es un don nadie con un trabajo arriesgado, de aquellos que sólo le ofrecen a los inmigrantes dispuestos a hacer cualquier cosa, pero en su país era toda una celebridad. Sin embargo, a causa de la pobreza, se vio obligado a marcharse. En La Chica Picada por un Mosquito vemos la ingenuidad de su protagonista, que no es capaz de entender que el chico del que está enamorada no ha reparado en ella más que como alumna. Alternativamente, la gente ha dejado de ver a los osos - antaño criaturas míticas y sagradas - como algo bueno, sino como unos intrusos que estropean sus cosechas. En Una Vida Dura se abarca el cliché de la gente de habla inglesa como "rubia y de piel blanca". La ignorancia popular no comprende que también hay gente mestiza, o de otras razas, cuyo idioma materno es el inglés. Asistimos al absurdo de la madre del protagonista buscando el color del que debe ser una persona cuyos padres son cada uno de una raza. El chico se asombra de que para los demás sea tan importante el color de la piel de una niña a la que están haciendo sufrir tachándola de diferente - la letra de la canción del final es preciosa - y se siente apenado por no haber podido ser su amigo. Distanciamiento pone de manifiesto la inversión de roles y la insatisfacción de la mujer actual - incluso en las sociedades más conservadoras - de seguir ejerciendo como la perfecta ama de casa, sin otra aspiración que la de cuidar de los hijos, cocinar y limpiar. En Bomb! Bomb! Bomb! contemplamos con tristeza el poder de las influencias de grupo a la hora de marginar a alguien y presionar a otros para que también lo hagan. Finalmente, en Una Vida Efímera conocemos los testimonios de decenas de trabajadores que se quejan de los sueldos de los interinos, de no poder pedir días de vacaciones o de no tener ni diez minutos de descanso para fumarse un cigarro. El protagonista no puede pedir unos días libres y es expulsado de su trabajo. Cuando reclama nadie le oye, a nadie le interesa. Este caso tan duro y hasta exagerado no es sino reflejo de una realidad que acontece en muchos países del mundo: la explotación laboral y el abuso de poder.
Al igual que la primera película, recomiendo esta tercera entrega de If You Were Me, sobre todo para comprender una vez más que la realidad de otros países no es tan diferente a la nuestra.
* Idea principal: el racismo, la marginación social, el abuso de poder, la xenofobia y la incomprensión.




