BLOGGER TEMPLATES AND TWITTER BACKGROUNDS

domingo, 16 de enero de 2011

Corea del Sur: My Dear Enemy (2008)

My Dear Enemy (Meotjin Haru, 멋진 하루) es un semi-melodrama coreano, y es la cuarta película dirigida por Lee Yoon-ki.
Situación: Hee-su (Do-yeon Jeon) es una estricta y rígida mujer que tiene una fuerte deuda que saldar y ningún dinero para hacerse cargo de ella. Entonces se acuerda de su ex-novio Byeong-woon (Jung-woo Ha), al que no ve hace más de un año, y quien nunca le devolvió 3.500 wons que ella le prestó antes de que cortaran. Hee-su se presenta en las carreras de caballos, segura de que lo encontrará ahí. Efectivamente, allí se reúne con él. Byeong-woo se sorprende de verla y le hace los cumplidos típicos, pero Hee-su no se deja engatusar y va directa al grano: necesita el dinero para ese mismo día. Su ex-novio le da largas diciéndole que le escriba su número de cuenta y que él le ingresará el dinero en cuanto pueda. Pero Hee-su no se fía; sabe que Byeong-woo es un zalamero alegre pero poco cumplidor, y que si le concede demasiado tiempo nunca le devolverá el dinero. Como no está dispuesta a marcharse sin lo suyo, Byeong-woo le sugiere que le acompañe a buscar el dinero. Ella se sorprende de que pueda conseguirlo si dice no tener ingresos, pero él le informa de que tiene "sus fuentes".
Y así acompañamos a esta pareja durante un día completo en su recolección del dinero. Por más que Byeong-woo intenta enterarse sobre algún dato de la vida de su ex, esta se muestra esquiva, porque no quiere personalizar el tiempo que pase con él ni aferrarse a los recuerdos. En este tiempo, Byeong-woo va a visitar a una mujer de mediana edad que le presta 1000 wons después de que Byeong-woo se haga el simpático y juegue con ella al golf. Hee-su se repugna de la forma que tiene su ex-novio de tratar a las mujeres: las engatusa con una sonrisa, las escucha y consigue lo que quiere. Sus expresiones no dejan lugar a dudas: ella misma se pregunta qué vio en él. Después de visitar a esta mujer van a ver a una hermosa joven que trabaja como camarera por las noches, y que vive en un lujoso apartamento. Esa mujer insulta a Hee-su, que no está dispuesta a aguantar los insultos. Byeong-woo pone paz entre las dos y finalmente las cosas se calman, por lo que salen de allí con 700 wons más. A la salida de los apartamentos se encuentran con una pareja de recién casados. La chica fue novia de Byeong-woo cuando estaban en la universidad y el marido les ofrece tomar una copa en un bar cercano. Al final se emborracha y le echa en cara a su mujer que se acostara con él. Después de que la joven se levante avergonzada y de que el embrollo se resuelva más o menos de forma diplomática, Hee-su y su ex salen de allí con algo más de dinero. Luego se encuentran con un primo de Byeong-woo, que les invita a una barbacoa familiar en su azotea. Al conocer a gente de su familia, Hee-su se entera un poco más de la personalidad y de las intenciones actuales de su ex-novio, que al parecer quiere montar un restaurante en España, porque considera que los españoles y los coreanos tienen mucho en común, tanto gastronómicamente como culturalmente. Las palabras de esas personas sobre Byeong-woo y unas reflexiones propias acerca de cómo se conocieron ambos en una fiesta, hacen ablandarse un poco el corazón de Hee-su. Cuando esa noche Byeong-woo regresa al coche para tomar algo que se le había olvidado y Hee-su se encuentra con una joven madre soltera con la que había visto a su ex hablar esa misma mañana, ella le ofrece dinero a Hee-su, pero esta lo rechaza viendo que tiene una hija pequeña y que vive sola. La mujer le dice sonriente que no se preocupe, porque se lo ofrece de corazón por Byeong-woo, que estuvo a su lado cuando ella tuvo momentos difíciles, y que cualquier favor es poco si es para él. Finalmente, Hee-su acepta la mitad del dinero, por lo que al final del día aún quedan 200 wons que saldar. Pero Hee-su ha comprendido que Byeong-woo no es el mujeriego aprovechado que pensó inicialmente, por muy despreocupado y alegre que parezca. En realidad es mucho más que eso, es un hombre con corazón dispuesto a ayudar en todo lo que pueda (cuando vuelve del coche incluso le ha arreglado el parabrisas).
Al final del día Hee-su deja a Byeong-woo en una estación de trenes cercana. Éste se ha quedado sin casa y ahora no tiene donde vivir, por lo que tendrá que pensar algo para improvisar. Le dice a Hee-su que le devolverá los 200 wons que le debe, y ella dice que no es necesario. Pero él insiste y le hace un pagaré. Cuando Hee-su lo deja en la estación, ella lo ve hablando con un par de mujeres del stand de comida, muy sonriente, ajeno a sus problemas. Ella reflexiona mientras espera a que el semáforo se ponga en verde para pasar. Su expresión nos lo dice todo.
Al final de la película vemos un cartel en español sobre comidas coreanas - lo que nos indica que Byeong-woo ha cumplido su sueño y se ha ido a España para montar el restaurante-.

My Dear Enemy es una película un pelín lenta (aunque nada aburrida) de observación sobre los detalles. Hay poco diálogo auténtico, y la mayoría de los datos claves hemos de captarlos a través de los gestos y las imágenes. Podría decirse que el tema a tratar es original, puesto que pocas veces se habla de los exs, y mucho menos de forma positiva. Nos damos cuenta de forma silenciosa y paulatina cómo la opinión de Hee-su va cambiando a medida que la película avanza, y a través de las cosas que hace Byeong-woo también nosotros comenzamos pensando que es un mujeriego vividor, pero que en realidad, a pesar de ser un inmaduro - tal y como constata una chica que ha estado a su cargo, como si fuera su tío - al final tiene un corazón de oro. Es un inmaduro que se toma la vida a broma, pero es incapaz de hacerle daño a nadie, ni de aprovecharse. También se juega un poco con la idea del "hombre sufridor que a pesar de los contratiempos no pierde su sonrisa y sigue siendo encantador" (la escena en la que Byeong-woo se tuerce el tobillo en el metro, y luego se pone a hablar como si no pasara nada, y Hee-su comienza a llorar y su ex no entiende por qué... ¡ay! esos famosos comederos de cabeza femeninos xD.)
Como la mayoría de las películas coreanas, no tienen reparo en dejarnos con un final inconcluso (si esta historia hubiera sido contada desde el punto de vista occidental, con probabilidad los protagonistas habrían tenido algún escarceo amoroso). Lo que interesa en esta historia es darnos cuenta de que el dinero al final pasa a un segundo plano (aunque sigue siendo importante), y la transformación de la protagonista, que abandona un poco su rigidez y mejora la opinión que tenía sobre su ex.


My Dear Enemy
se estrenó en el Festival de Cine Asiático de San Francisco el 12 de Marzo de 2009.

*Idea principal: las falsas apariencias. Los pre-juicios.

Official Site of Korea Tourism. (ficha e imágenes)

Me encanta la ambivalencia de este poster; cómo los protagonistas se encuentran divididos entre dos direcciones diferentes; pero cada uno es el reflejo del otro...







No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Related Posts with Thumbnails